divendres, 3 de juliol del 2015

Nuestras bandejas sensoriales

Las bandejas sensoriales es una actividad que nos encanta hacer en casa.

Preparar una bandeja sensorial casera, es súper fácil y rápida de hacer.

A continiación os muestro la recopilación de bandejas sensoriales que hemos probado en casa.

Bandeja sensorial de arroz:













Bandeja sensorial de chocolate:












Bandeja sensorial de chocolate.

Como la bandeja sensorial de arroz le gustó tanto al peque y le dió tanto juego, esta vez he decidido hacérsela de chocolate.

He preparado una bandeja sensorial casera, súper fácil y rápida de hacer.

En casa somos muy chocolateros así que el éxito estaba asegurado!

El material y los productos que he utilizado:


Utensilios: 

- Bandeja metálica 
- Rastrillo
- Pala
- Cuchara de madera
- Cubitera
- Embudo
- Vaso
- Molde para galletas de letras

Material para rellenar la bandeja:

- Chocolate en polvo ( colacao )

Material para complementar la bandeja:

- Galletas 
- Palitos de chocolate Mikados

A continuación os muestro la serie de fotos que le he sacado al peque para que veáis la de juego que da una safata sensorial aunque sea de lo más sencilla como esta.















Espero que os haya gustado esta actividad tan dulzona! A nosotros nos encantó realizarla!

Los periodos sensibles

Los niños desde que nacen hasta los seis años son esponjas incansables de nuevos aprendizajes. Para ellos el día a día esta lleno de retos que deben superar e interiorizar. Ese aprendizaje adquirido es un nuevo ítem para ellos.

Se habla mucho sobre los periodos sensibles del niño y de como saber si un niño está de lleno en ese período o no para adquirir nuevos aprendizajes.

Los niños están siempre dispuestos a aprender y por eso tenemos que estar alerta a la señal para actuar, debemos actuar día a día. Y con la repetición adquirirá nuevos aprendizajes.

La señal es ver a tu hijo divertirse mientras le enseñas algo nuevo. Encuentras la señal en la sonrisa de tu hijo mientras juega contigo, porque mediante el juego es como se adquieren mejor las enseñanzas.

Juega y repite la acción tantas veces como tu hijo este dispuesto a aguantar esa misma actividad. Acabará aprendiendo de ese juego y un día te sorprenserá haciéndolo por él mismo. 
Eso significará que es lo suficiente maduro para adquirir ese aprendizaje y llevarlo a cabo él solo, con autonomía.

Es en la primera infancia cuando se forma la personalidad y la inteligencia del niño. Esa personalidad e inteligencia que serán suyas propias para siempre. Por eso es tan importante desarrollar un equilibrio positivo en su vida.

El niño está en un periodo sensible cuando notamos que tiene interés por algo en concreto, se concentra en realizar esa actividad y la repite una y otra vez hasta que le sale bien. Es entonces cuando aprende con mayor facilidad de la actividad que esta haciendo y se alegra de ver los resultados. Es un aprendizaje autónomo, y el adulto no tiene que interferir ni para ayudar ni para dar por terminada esa actividad.

Según Montessori, existen periodos de tiempo en la vida del niño en que se interesa por algo en concreto del mundo que le rodea, excluyendo cualquier otra cosa. 

Los niños aprenden de manera más fácil y rápida si les dejamos que descubran por ellos mismos el mundo que les rodea.

Si no les dejamos terminar esa acción de aprendizaje que conlleva la repetición, por la que muestran tanto interés, éste aprendizaje no concluye y no es adquirido, con lo cual estamos negando al niño su desarrollo intelectual natural.

En el periodo sensible el niño se interesa por algo y lo va descubriendo por él mismo, de forma natural, a partir de la experiencia y la práctica que conlleva ese aprendizaje, sin esfuerzo ya que es un juego para ellos.

Todos los niños pasan por periodos sensibles, pero no hay una guía específica para saber el momento exacto por el cual el niño pasa por ese período.
Por eso hay que estar atentos a los intereses de nuestros hijos y aprovechar los periodos sensibles para no obstaculizar el desarrollo integral del niño y respetar sus necesidades.

Montessori habló de los siguientes periodos sensibles:

0-6 años:

- Sensibilidad para aprender de los cinco sentidos.

- Sensibilidad del lenguaje

0-18 meses y 2-4 años:

- Sensibilidad al movimiento 

16 meses - 4 años:

- Sensibilidad por los objetos pequeños

2 - 4 años:

- Sensibilidad por el orden

4- 5 años:

- Sensibilidad por la lectura y la escritura

2 - 6 años:

- Sensibilidad por la música

- Sensibilidad por los aspectos sociales


Bandeja sensorial de arroz

Hoy que el sol no nos permite ir a chapotear a la piscina hemos aprovechado para jugar a través de los sentidos.

He preparado una bandeja sensorial casera, súper fácil y rápida de hacer.

Os muestro en fotos lo que he necesitado.




He optado por una bandeja de aluminio de usar y tirar.
Los utensilios para que el peque experimente han sido:

- Un rastrillo
- Un embudo
- Una cuchara pequeña
- Un vaso
- Una cuchara de madera

Para llenar la bandeja he optado por:

- Arroz

Y para complementar la bandeja:

- Macarrones de colores 
- Lazos de colores
- Galets grandes






A continuación os muestro la serie de fotos que le he sacado al peque para que veáis la de juego que da una safata sensorial aunque sea de lo más sencilla como esta.































Una imagen vale más que mil palabras ¿verdad? Jejeje

Descubriendo las frutas

Esta semana hemos estado trabajando las frutas en casa.
Para ello he utilizado material que cualquiera puede conseguir fácil, rápido y económicamente.

Primero imprimí unas imágenes de frutas y las plastifiqué para que aunque el peque las manipulara no se rompieran fácilmente.


Le enseñé las cartulinas con las imágenes de las frutas y le fuí explicando un poquito de cada fruta y sus características.

Por ejemplo, si le enseñaba la imagen del plátano le decía "esto es un plátano, es de color amarillo, tiene forma alargada, a los monos del zoo les gustan mucho los plátanos..." 

Y así con todas las frutas que quería enseñar al peque.

Después, cuando ví que se dispersaba de la actividad le enseñé las mismas frutas que las frutas de las imágenes.


Fué el momento más divertido de la actividad.

Empezó a manipular las frutas... a ponerlas encima de la imagen que tenía de esa fruta, las olió, las tocó, las probó, las hizo rodar como una pelota, las tiró al suelo para escuchar como sonaban...







Cuando dimos por terminada la actividad aprovechamos las frutas para merendar.



Os recomiendo que hagáis esta actividad con vuestros hijos porque es una manera súper divertida de aprender las frutas a través de los cinco sentidos.

dimecres, 1 de juliol del 2015

No voy a dejar llorar a mi hijo para que duerma

Me niego a dejarlo llorar hasta que caiga rendido en un profundo sueño donde su madre y su padre no van a calmarlo cuando tiene un disgusto.

Por más y más que leo sobre este tema no puedo ponerlo en práctica. Me produce ansiedad pensar en dejarlo llorar.

El tema sueño en casa es complicado, bueno para nosotros no, sino complicado de explicarlo a amigos, familiares, vecinos...

No soporto que me pregunten ¿qué tal duerme? Porque la siguiente pregunta es ¿en su cuna? Y allí esta el problema.

Mi niño ya tiene 14 meses y 1 día y eso es lo que llevamos practicando el colecho. En estos 14 meses y 1 día nos ha ido genial. Él duerme y nosotros también. Es la única manera que tenemos para que todos descansemos.

La primera noche que pasamos juntos en el hospital no pude resistirme a pasarlo a mi cama para estar más cerca de él mientras dormía. Yo no dormí, solo lo observé toda la noche. Las siguientes noches también fueron así, por eso cuando llegamos los tres a casa no dudé en tumbarme a su lado mientras descansaba. Lo necesitaba. Habíamos pasado 9 meses juntos y necesitaba seguir estando muy muy muy cerquita de él. A más él también me necesitaba a mi. 

Pasamos unos meses practicando el colecho sin saber realmente que esa práctica tenía un nombre y unas medidas de seguridad. En cuanto empecé a informarme sobre el tema me sorprendió lo bien que lo estábamos haciendo sin saberlo.

Al niño le costaba dormirse solo así que no era problema para nosotros dormirlo en brazos. Hasta tengo que reconocer que me gustaba ese momento... Era tan nuestro.

Nos recomendaron enseñarlo a coger el sueño por si solo para que se fuera acostumbrando a la hora de dormir. Así que nos tumbábamos los tres en la cama y dejábamos que el peque diera vueltas, se cantara el sueño y mil cosas más hasta que se quedaba felizmente dormido. Sin llorar.

Una vez aprendida esta lección, nos recomendaron que lo pasáramos a su habitación, pero el niño no estaba preparado, no quería dormir, se quejaba y acababa con nosotros en nuestra cama.

Buscamos una solución. Dejamos que se durmiera en nuestra cama y una vez dormido lo pasábamos a su habitación. Pero tampoco funcionó. A la hora de haberse quedado dormido se despertaba quejándose porque se sentía perdido. En definitiva, acababa durmiendo con nosotros.

Ahora que ya han pasado 14 meses y un día me da igual lo que me digan sobre este tema... 
Me han llegado a decir que lo estoy malcriando... Incluso que estoy perdiendo mi matrimonio...

Yo por el contrario veo a mi hijo súper feliz de dormir con sus padres. Se va a dormir y se despierta con una sonrisa cada día. Sin lloros. El vínculo que hemos creado día a día no nos lo quita nadie. 
A veces a medianoche me abraza o incluso se sube encima de mi pecho para dormir más cerca de mi, y a mi me encanta! Otras veces prefiere abrazarse a su padre y me gusta mirarlos mientras duermen y ver sus caras de felicidad.
Y sobre mi matrimonio... No hemos sido nunca más felices que ahora. Estamos felices y descansados, porque dormimos toda la noche.

Esto es un consejo para ti mamá que practicas colecho felizmente con tu niño... "Pasa de todos esos comentarios negativos sobre la educación que le estas ofreciendo a tu bebé, tú mejor que nadie sabes lo que hace feliz a tu hijo. Ni tu prima ni tu vecina van a saber más que tú sobre tu hijo".

Para terminar os dejo una foto de mi niño felizmente dormido encima de su mamá.





Respetando su ritmo> hoy miramos cuentos

Como me gusta sentarme con el peque y disfrutar de las aventuras que descubrimos juntos gracias a los cuentos...
Miramos las imágenes, señalamos a los animalitos, cantamos canciones, incluso me atrevo a inventarme historias paralelas a la que explica el cuento para que mami y papi también salgan en la historia y por supuesto el peque siempre es el protagonista!

Momentos de relax para toda la familia!!!